domingo, 12 de abril de 2009

EL CALVARIO: PREDICHO PROFETICA y MATEMATICAMENTE

"Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad.... Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí.... Y en otra semana confirmará el pacto a muchos, y a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda." (Daniel 9: 24 - 27.)
El ángel había sido enviado a Daniel con el objeto expreso de que le explicara el punto que no había logrado comprender en la visión del capítulo octavo, el dato relativo al tiempo: "Hasta dos mil y trescientas tardes y mañanas; entonces será purificado el Santuario." Después de mandar a Daniel que "entienda" "la palabra" y que alcance inteligencia de "la visión," las primeras palabras del ángel son: "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad." La palabra traducida aquí por "determinadas," significa literalmente "descontadas." El ángel declara que setenta semanas, que representaban 490 años, debían ser descontadas por pertenecer especialmente a los judíos. ¿Pero de dónde fueron descontadas?
Como los 2.300 días son el único período de tiempo mencionado en el capítulo octavo, deben constituir el período del que fueron descontadas las setenta semanas; las setenta semanas deben por consiguiente formar parte de los 2.300 días, y ambos períodos deben comenzar juntos. El ángel declaró que las setenta semanas datan del momento en que salió el edicto para reedificar a Jerusalén. Si se puede encontrar la fecha de aquel edicto, queda fijado el punto de partida del gran período de los 2.300 días.
Ese decreto se encuentra en el capítulo séptimo de Esdras. (Vers. 12 - 26.) Fue expedido en su forma más completa por Artajerjes, rey de Persia, en el año 457 ant. de J. C. Pero en Esdras 6:14 se dice que la casa del Señor fue edificada en Jerusalén "por mandamiento de Ciro, y de Darío y de Artajerjes rey de Persia." Estos tres reyes, al expedir el decreto y al confirmarlo y completarlo, lo pusieron en la condición requerida por la profecía para que marcase el principio de los 2.300 años. Tomando el año 457 ant. de J. C. en que el decreto fue completado, como fecha de la orden, se comprobó que cada especificación de la profecía referente a las setenta semanas se había cumplido.
"Desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas" —es decir sesenta y nueve semanas, o sea 483 años. El decreto de Artajerjes fue puesto en vigencia en el otoño del año 457 ant. de J. C.
Partiendo de esta fecha, los 483 años alcanzan al otoño del año 27 de J. C. Entonces fue cuando esta profecía se cumplió. La palabra "Mesías" significa "el Ungido." En el otoño del año 27 de J. C., Cristo fue bautizado por Juan y recibió la unción del Espíritu Santo.
El período profético de los 2300 días, el más largo de la Biblia, había de extenderse, según la profecía de Daniel, desde "la salida de la palabra para restaurar y edificar Jerusalem" hasta la purificación del santuario. La orden de reedificar a Jerusalén se dio en 457 ant. de J.C. Setenta semanas (490 años) debía cortarse para los judíos, y al fin de este período, en el año 34 de nuestra era, se principió a predicar el Evangelio a los gentiles. Desde que comenzó el período, en 457 ant. de J. C., hasta el Mesías Príncipe, iba a haber 69 semanas (483 años). Precisamente en el momento predicho, en el otoño del 27 de J. C., Jesús fue bautizado en el Jordán por Juan Bautista. Fue también ungido del Espíritu Santo, e inició su ministerio público. "A la mitad de la semana" (3 años y medio más tarde) el Mesías fue cortado. El período completo de los 2.300 días se extendía de 457 ant. de J. C. hasta 1844 de nuestra era, cuando se inició en el cielo el juicio investigador.

FACTOR DE CONVERSION:
1 día profético = 1 año literal (Núm 14:34; Eze 4:6)
ECUACIONES PROFETICAS:
I) MODELO MATEMATICO: JUAN - DANIEL
FP=(720(12A1+M1)+24(7S1+D1)+H1)/24
II)MODELO MATEMATICO: DANIEL
AK=((H+24(DI-FM)+720(ME)+8640(AN+FAH+FP))/8640)

HITOS HISTORICOS:
1. La orden de Artajerjes, rey de Persia, para restaurar y reedificar Jerusalén, fue dada en 457 ant. de J.C. (Daniel 9:25; Esdras 6:1, 6-12.)
2. La reconstrucción y restauración de Jerusalén se terminó al fin de los primeros 49 años de la profecía de Daniel. (Daniel 9:25.)
3. Jesús fue ungido del Espíritu Santo en ocasión de su bautismo. (S. Mateo 3:16; Hechos 10:38.) De 457 ant. de J.C. hasta el Ungido hubo 483 años.
4. El Mesías Príncipe fue cortado a la mitad de la semana, cuando fue crucificado, en el año 31 de nuestra era. (Daniel 9:27; S. Mateo 27:50,51.)
5. Desde la muerte de Esteban, el Evangelio fue a los gentiles. (Daniel 9:24; Hechos 7:54-56; 8:1.) De 457 al tiempo de los gentiles: 490 años.
6. Al fin de los 2.300 años, en 1844, se inicia la purificación del santuario celestial, o sea la hora del juicio. (Daniel 8:14; Apocalipsis 14:7.)
7. El triple mensaje de Apocalipsis 14:6-12 es proclamado a todo el mundo antes de la segunda venida de Cristo a esta tierra.
El apóstol Pedro testifica que "a Jesús de Nazaret: . . . Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder." (Hechos 10: 38, V.M.) Y el mismo Salvador declara: "El Espíritu del Señor está sobre mí; por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres." Después de su bautismo, Jesús volvió a Galilea, "predicando el evangelio de Dios, y diciendo: Se ha cumplido el tiempo." (S. Lucas 4:18; S. Marcos 1: 14, 15, V.M.)
"Y en otra semana confirmará el pacto a muchos." La semana de la cual se habla aquí es la última de las setenta. Son los siete últimos años del período concedido especialmente a los judíos. Durante ese plazo, que se extendió del año 27 al año 34 de J. C., Cristo, primero en persona y luego por intermedio de sus discípulos, presentó la invitación del Evangelio especialmente a los judíos.
Cuando los apóstoles salieron para proclamar las buenas nuevas del reino, las instrucciones del Salvador fueron: "Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis." (S. Mateo 10: 5, 6.)

"A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda." En el año 31 de J. C., tres años y medio después de su bautismo, nuestro Señor fue crucificado. Con el gran sacrificio ofrecido en el Calvario, terminó aquel sistema de ofrendas que durante cuatro mil años había prefigurado al Cordero de Dios. El tipo se encontró con el antitipo, y todos los sacrificios y oblaciones del sistema ceremonial debían cesar.

Las setenta semanas, o 490 años
concedidos a los judíos, terminaron, como lo vimos, en el año 34 de J. C. En dicha fecha, por auto del Sanedrín judaico, la nación selló su rechazamiento del Evangelio con el martirio de Esteban y la persecución de los discípulos de Cristo. Entonces el mensaje de salvación, no estando más reservado exclusivamente para el pueblo elegido, fue dado al mundo.
Los discípulos, obligados por la persecución a huir de Jerusalén, "andaban por todas partes, predicando la Palabra." "Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les proclamó el Cristo." Pedro, guiado por Dios, dio a conocer el Evangelio al centurión de Cesarea, el piadoso Cornelio; el ardiente Pablo, ganado a la fe de Cristo fue comisionado para llevar las alegres nuevas "lejos . . . a los gentiles." (Hechos 8: 4, 5; 22: 21, V.M.)
Hasta aquí cada uno de los detalles de las profecías se ha cumplido de una manera sorprendente, y el principio de las setenta semanas queda establecido irrefutablemente en el año 457 ant. de J.C. y su fin en el año 34 de J.C.
Partiendo de esta fecha no es difícil encontrar el término de los 2.300 días. Las setenta semanas —490 días— descontadas de los 2.300 días, quedaban 1810 días.
Concluidos las 490 días, quedaban aún por cumplirse los 1810 días. Contando desde 34 de J.C., los 1810 años alcanzan al año 1844. Por consiguiente los 2.300 días de Daniel 8:14 terminaron en 1844. Al fin de este gran período profético, según el testimonio del ángel de Dios, "el santuario" debía ser "purificado."

REFERENCIAS:
1.-E. White. CONFLICTO DE LOS SIGLOS
2.-D. Hammerly. HISTORIA DE LAS INTERPRETACIONES DE LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL
3.-M. Fayard. HACIA LA EDAD DE ORO
4.-F. CHAIJ. EL DESENLACE DEL DRAMA MUNDIAL
5.-D. Lovera. SOFTWARE PROFETICO

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